jueves, 5 de marzo de 2009

Dejame que te cuente, argento

En diciembre estuve, por primera vez, en Lima. La visita la debo a los esfuerzos de mi amigo Christian (“el monstruo neoliberal”, para los que lo escuchamos opinar de política) quien gestionó mi presencia en un evento organizado por el Ministerio de la Producción de Perú.

A pesar de sus deformaciones ideológicas, mi amigo es una muy buena persona. Me paseo por la ciudad, me obligó a comer toda clase de frutos del mar, me habló de una supuesta rivalidad entre Charly García y Calamaro (que yo por suerte desconozco, como desconozco la obra de ambos), forzándome a tomar partido, me hizo socio – con mi consentimiento- del club de fans de la chicha morada, todo mientras me explicaba que en poco tiempo Perú va a transformarse en potencia mundial.

Como consecuencia directa de mi sobredosis de Inca Kola, yo le creí todo.

Lo cierto es que en Perú noté un optimismo generalizado, un convencimiento de que el pueblo peruano necesita, merece y puede lograr un desarrollo real, con ampliación de oportunidades para todos. Desde la tv, vi como Alan García le hablaba a los egresados de la Escuela Diplomática, señalando las puertas que se abrían para el país, al actuar este como puente entre “la gran Nación de China y la gran Nación de Brasil”.

En el evento tuve la oportunidad de conocer a Fernando Villarán, de quién mi amigo me había hablado muy bien. El Ingeniero Villarán fue Ministro de Trabajo de Alejandro Toledo. También presidió la comisión que tuvo por tarea diseñar el Centro de Planeamiento Estratégico (CEPLAN). Las 10 Tesis que describen su visión sobre cómo debería funcionar el Centro son excelentes y dan cuenta de un autor innovador y visionario. Además, fue una alegría escucharlo citar a Charles Sabel y a Carlota Pérez en su presentación.

Recomiendo leer los documentos que se encuentran en la página de su consultora. También invito a visitar frecuentemente el blog “Espacio Compartido”, donde escriben varios autores progresistas.

GLS