viernes, 30 de abril de 2010

Tenemos una alternativa…


La alternativa de la izquierda es un manifiesto sobre un tema vital de nuestro tiempo: cuál debe ser la propuesta de la izquierda, ahora que los proyectos ideológicos que marcaron los últimos dos siglos se han agotado. Para Roberto Mangabeira Unger, la reinvención de la izquierda requiere la formulación y la defensa de alternativas institucionales: nuevas maneras de organizar la economía de mercado, la democracia política y la sociedad civil libre. Su premisa es que la capacitación y el engrandecimiento de los hombres y las mujeres comunes tienen más valor que la disminución de las desigualdades de ingreso y riqueza.

La tesis del autor tiene un especial significado para los países de América Latina, en un momento histórico en el que se decide si nos contentaremos con el esfuerzo de humanizar lo supuestamente inevitable –el mercado y la globalización como generalmente se los entiende– por medio de políticas sociales redistributivas, o si reconstruiremos nuestras instituciones para darle más oportunidades a más gente y de más formas. Como un llamado a optar por el segundo camino, señala un conjunto de iniciativas que pueden comenzar a desarrollarse, incluso en el contexto actual y con los elementos disponibles, para avanzar en la tarea de reorganizar, parte por parte y de manera acumulativa, la política y la economía.

"Durante más de doscientos años, una visión de la capacidad de los hombres y las mujeres comunes para elevarse –no sólo para volverse más ricos y más libres, sino también más grandes– se ha unido a la contienda salvaje entre Estados, clases e ideologías y a la fuerza intensificadora de nuestras invenciones mecánicas y organizacionales para prender fuego al mundo entero. A nuestros ojos incrédulos, incapaces de discernir su brillo bajo esta forma desconocida, la llama puede parecer casi extinguida o visible apenas como reacción, terror y fantasía. No obstante, volverá a arder, con una luz mayor. Son ahora nuestras ideas y nuestras acciones las que deben definir con qué propósito."

Roberto Mangabeira Unger

jueves, 22 de abril de 2010

Pasión




Seguimos. Con la misma pasión del primer día.

martes, 23 de marzo de 2010

24 de marzo


Uno más entre tantos soy que olvidar no quiere los delirios del de facto. Me ha dictado la razón cantar en repudio al genocidio ejecutado. Porque no olviden, porque recuerden -aún los que hoy mismo engendrados fueren, tal vez- la impunidad del perro guardián. Por los que eligen quién es gobierno, por quién digite el control de este infierno, también, sobre tu extensión, latina Nación.

Uno más entre tantos soy que ha desviado el rumbo de mártires y de santos, encontrando, por cuestión, cantar en repudio al genocidio ejecutado. Por los más chicos, por los que vienen, por los que hoy mismo engendrados fueren, tal vez. Por la impunidad del perro guardián. Por los que eligen quién es gobierno, por quien digite el control de este infierno, también, sobre tu extensión, latina Nación.
(Los delirios del defacto - Almafuerte)

miércoles, 17 de marzo de 2010

La oportunidad de la mente


When we came, they were like a priesthood that had lost their faith and kept their jobs. They stood in tedious embarrassment before cold altars. But we turned away from those altars and found the mind’s opportunity in the heart’s revenge.


RMU en “The Critical Legal Studies Movement”

lunes, 22 de febrero de 2010

Diálogo


Señala Wordsworth:

The passions of men (I mean, the soul of sensibility in the heart of men) –in all quarrels, in al contests, in all quests, in all delights, in all employments which are either sought by men or thrust upon them- do immeasurably transcend their objects. The true sorrow of humanity consists in this; not that the mind of man fails; but that the course and demands of action and of life so rarely correspond with dignity and intensity of human desires: and hence that, which is slow to languish, is too easily turned aside and abused.

Responde Mangabeira:

However, there is a solution – at least to some extent and in some sense. It requires a sustained set of changes in the organizations of society as well as in the orientation of consciousness. Its benefits touch on our most fundamental interests. First, on our material interests in lifting the burden of poverty, drudgery, and infirmity weighing on human life; it lightens this burden by developing those forms of cooperation that are most hospital to permanent innovation. Second, on our social interests in disengaging our cooperative relations from the restraints on predetermined social division and hierarchy. Third, on our moral interests in creating circumstances that enable us better to reconcile the conflicting requirements of self-construction: to live among others without surrendering to them our self-possession. Fourth, on our intellectual and spiritual interests in so arranging society and culture that we are better able to be both insiders and outsiders, and engage without surrendering.

The enlargement of human power, individual and collective, we should seek and prize is a combination of these four interests. The protagonists and beneficiaries are ordinary men and women rather than an elite of heroes, geniuses and saints.

sábado, 20 de febrero de 2010

Barricada



Audio de la presentación de Roberto Mangabeira Unger en el Council of the Americas... Porque cada espacio es una barricada en potencia.

martes, 16 de febrero de 2010

Las humanidades y la privatización de lo sublime


En las humanidades predominan las tendencias escapistas. Su característica principal es incitar a aventuras de la conciencia desconectadas de la reforma práctica de la sociedad. En la cultura moderna, la funesta divisón de caminos entre la modernidad y el izquierdismo es el antecedente inmediato de este divorcio. Al amparo de esta desconexión entre nuestros proyectos para la sociedad y nuestros proyectos para el ser, privatizamos lo sublime, relegando al espacio interior de la conciencia y el deseo nuestro proyecto transformador más ambicioso y considerando a la política como el terreno de modestas decencias y eficiencias.
El mensaje secreto es que la política debería achicarse para que los individuos puedan agrandarse. La política, sin embargo, no puede achicarse sin que el resultado sea disminuir a las personas. El deseo, por naturaleza propia, se expresa en las relaciones; el impulso fuerte busca su expresión en las formas de la vida común. Si la política se vuelve fría, también lo hará la conciencia, a menos que conserve su calor bajo la forma autodestructiva del narcisismo.
RMU